Balder: por qué murió el dios nórdico al que nada podía herir

Frigg hizo jurar a todas las cosas del mundo que no dañarían a su hijo, menos a una ramita que le pareció demasiado joven. Las fuentes medievales cuentan la muerte de Balder de tres maneras, y en una de ellas ni siquiera es el bueno.

Balder: por qué murió el dios nórdico al que nada podía herir
La muerte de Balder según Christoffer Wilhelm Eckersberg (1817): el dios yace atravesado por la rama de muérdago mientras los ases, todavía sin entender lo que ha pasado, rodean a Odín.

Su madre consiguió que el fuego, el agua, el hierro, las piedras, los árboles, las enfermedades y hasta los venenos de las serpientes juraran no hacerle daño. Dejó fuera, a propósito, una ramita de muérdago que crecía al oeste del Valhalla, porque le pareció demasiado joven para pedirle un juramento [1]. Con esa ramita murió Balder, el dios más querido de la mitología nórdica, el único al que nada en el mundo podía herir.

Esa es la versión que casi todo el mundo conoce, la que escribió el islandés Snorri Sturluson hacia 1220. Hay otras dos. En los poemas más antiguos no aparece ningún disfraz ni ningún engaño, y en la crónica del danés Saxo Gramático Balder es un semidiós guerrero que se obsesiona con una mujer que no es para él, pierde la guerra y muere de una herida de espada después de tres días de agonía [2].

A mí lo que más me intriga de Balder no es cómo murió, sino por qué tenía que morir precisamente él. Es el dios que no hace casi nada en los mitos, y aun así su muerte es la primera ficha que cae hacia el fin del mundo. Si prefieres escuchar la historia, está en el pódcast y también en video:

¿Quién era Balder en la mitología nórdica?

Balder era hijo de Odín y de Frigg. Snorri lo presenta como el mejor de los dioses, del que todos hablan bien, tan hermoso y tan brillante que despide luz. La planta más blanca de todas se llama Baldrs brá, «la ceja de Balder», y con eso, dice, ya puedes hacerte una idea de cómo eran su pelo y su cuerpo [1]. Vivía en Breidablik, un palacio en el que no podía entrar nada impuro, estaba casado con Nanna y tenía un hijo, Forseti, que resolvía los pleitos entre los dioses [1].

Su nombre también es una pista. En la poesía nórdica antigua, baldr se usa como palabra para «señor» o «príncipe», y el inglés antiguo tiene un pariente, bealdor, con el mismo sentido [3]. Así que la pregunta por el significado de Balder tiene una respuesta modesta: su nombre quiere decir más o menos «el señor», que es lo que era para los ases, el hijo en el que Odín tenía puestas todas sus esperanzas.

Grabado del siglo XIX: Balder, con una corona de hojas, abraza a Nanna, apoyada en su hombro, sobre un fondo de rayos de luz.
Balder y Nanna en un grabado de Friedrich Wilhelm Heine publicado en 1882. El ilustrador tomó al pie de la letra la frase de Snorri: el dios despide luz.

Lo curioso es lo poco que hace. Thor pelea con gigantes, Odín cuelga nueve días de un árbol para aprender las runas y Loki se mete en un lío detrás de otro. Balder, en cambio, casi no tiene aventuras propias. Lo que lo hace famoso es su muerte, y la mitología nórdica la convierte en el comienzo del final.

¿Cómo murió Balder? La versión de Snorri

Todo empieza con unos sueños. Balder sueña que su vida corre peligro, se lo cuenta a los ases y entre todos deciden protegerlo. Frigg recorre el mundo y le toma juramento a cada cosa, viva o muerta, de que no le hará daño. Cuando termina, los dioses inventan un juego: ponen a Balder de pie en medio de la asamblea y le tiran flechas, piedras y hachazos, que no le hacen nada, y a todos les parece un gran honor que así sea [1].

Ilustración de principios del siglo XX: un joven de pie con los brazos abiertos mientras varias flechas le pasan por encima de la cabeza; al fondo, otros dioses le disparan.
«Cada flecha le pasaba por encima de la cabeza», de Elmer Boyd Smith (1902). El juego de los ases parece una fiesta, pero es también la prueba de que la protección de Frigg funciona. Imagen vía Wikimedia Commons. Archivo: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ea/Each_arrow_overshot_his_head_by_Elmer_Boyd_Smith.jpg

A Loki le molesta ver que nada lo hiere. Se disfraza de mujer, va al palacio de Frigg y le pregunta, como quien no quiere la cosa, si de verdad todas las cosas han jurado. Frigg le cuenta lo del muérdago. Loki lo arranca, vuelve a la asamblea y busca a Höðr, el hermano ciego de Balder, que se ha quedado aparte porque no ve dónde está su hermano y tampoco tiene nada que tirarle. Loki le pone la rama en la mano y le guía la puntería, y el dardo atraviesa a Balder, que cae muerto en el acto delante de todos [1].

Snorri escribe que fue la mayor desgracia que les ocurrió a dioses y hombres. Hay un detalle que suele pasarse por alto. Todos saben quién ha sido, pero nadie toca a Loki, porque están en un lugar consagrado a la paz y allí no se puede tomar venganza [1]. John Lindow, que dedicó un libro entero al mito, sostiene que esa es la clave de toda la historia: el asesinato de Balder es una disputa de sangre entre parientes, como las que llenan las sagas islandesas, y obliga a los dioses a buscar un vengador [3].

Dibujo coloreado de un manuscrito islandés del siglo XVIII: Höðr, guiado por Loki, que se asoma detrás de él, lanza una rama contra Balder, que retrocede.
La muerte de Balder en el manuscrito islandés SÁM 66, ilustrado por Jakob Sigurðsson hacia 1765. Loki asoma la cara por detrás del hombro de Höðr: el ciego dispara y el que apunta es otro.

El funeral de Balder y el barco que nadie podía mover

Los dioses llevan el cuerpo a la playa para quemarlo en Hringhorni, su barco, el más grande de todos, pero no consiguen moverlo. Tienen que llamar a una giganta, Hyrrokkin, que llega montada en un lobo con serpientes por riendas y empuja el barco al agua de un solo golpe, con tanta fuerza que saltan chispas de los rodillos y tiembla la tierra [1]. Thor se enfada tanto que quiere romperle la cabeza con su martillo, y los demás dioses tienen que calmarlo.

Nanna no soporta ver el cuerpo de su marido y muere de pena; la ponen en la pira junto a él. Thor consagra el fuego con Mjölnir y, de paso, le da una patada a un enano que pasaba por delante, Litr, que acaba también entre las llamas. Odín deja sobre la pira su anillo Draupnir, que cada nueve noches produce otros ocho del mismo peso [1]. Al funeral acuden los dioses, las valquirias y hasta los gigantes de la escarcha.

Grabado coloreado: una giganta empuja con el hombro un barco en llamas desde la orilla, mientras Thor alza el martillo y un grupo de dioses observa sentado en las rocas.
El funeral de Balder según Emil Doepler, hacia 1905. La giganta Hyrrokkin empuja el barco en llamas y Thor ya levanta el martillo contra ella, enfadado por la fuerza con que lo ha hecho.

¿Por qué Hel no devolvió a Balder?

Frigg pide un voluntario que vaya al reino de los muertos a negociar un rescate. Se ofrece Hermóðr, otro hijo de Odín, que cabalga nueve noches en Sleipnir por valles oscuros hasta el puente sobre el río Gjöll. La guardiana del puente le dice que el día anterior lo cruzaron cinco ejércitos de muertos y temblaba menos que con él solo, porque Hermóðr no tiene el color de los muertos [1].

En el salón de la diosa Hel encuentra a Balder sentado en el lugar de honor. Hel pone una condición: si todas las cosas del mundo, vivas y muertas, lloran por Balder, volverá con los ases; si una sola se niega, se queda. Los dioses mandan mensajeros por todas partes y lloran los hombres, los animales, la tierra, las piedras, los árboles y los metales, «como habrás visto que lloran estas cosas cuando salen de la escarcha al calor», dice Snorri [1], como si el mundo entero se deshelara de pena.

Ilustración en blanco y negro: un guerrero arrodillado junto a su caballo ante una figura encapuchada sentada en un trono, rodeada de una multitud de muertos entre la niebla.
Hermóðr ante Hel, de John Charles Dollman (1909). El jinete se arrodilla ante una reina que no tiene prisa: sabe que el mundo entero tendrá que llorar para quitarle a su invitado.

Solo falta una. En una cueva encuentran a una giganta llamada Þökk que les contesta que llorará lágrimas secas, porque Balder nunca le dio nada en vida ni en muerte, y que Hel se quede con lo que tiene. Snorri añade que, según se cree, aquella giganta era Loki [1]. Por esto lo persiguen los dioses, y lo que viene después es el castigo de Loki, atado con las entrañas de su propio hijo bajo una serpiente que le gotea veneno en la cara.

¿Qué cuentan los poemas más antiguos?

Snorri escribió en prosa, pero se apoyó en poemas que circulaban desde mucho antes y que se conservan en el Codex Regius, un manuscrito islandés del siglo XIII [4]. Allí la historia de Balder sale a trozos. En la Völuspá, una vidente cuenta que vio el destino de Balder, el dios ensangrentado: ve crecer el muérdago, ve a Höðr disparar y ve nacer a un hermano que, con una sola noche de vida, vengará la muerte sin lavarse las manos ni peinarse; Frigg llora en su palacio de Fensalir [5].

Otro poema, los Sueños de Balder (Baldrs draumar), empieza donde empieza Snorri y luego va por su lado. Odín ensilla a Sleipnir, baja hacia el reino de Hel y despierta de su tumba a una vidente muerta. Se presenta con un nombre falso, Vegtam, «el que conoce los caminos», y le pregunta para quién están adornados con anillos y oro los bancos del salón de Hel. Ella contesta que el hidromiel espera a Balder, que lo matará Höðr y que lo vengará Váli, el hijo que Odín tendrá con Rind [5].

Dibujo a tinta del siglo XIX: Odín, montado en su caballo de ocho patas, habla con una vidente que se levanta de una tumba, mientras un perro enorme le gruñe al caballo.
Odín despierta a la vidente en los Sueños de Balder, según Lorenz Frølich (1895). Sleipnir y el perro de Hel se miran fijamente: en este poema nadie está del todo a salvo, ni siquiera el padre de los dioses. Imagen vía Wikimedia Commons. Archivo: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/af/V%C3%B6lva%2C_Odin%2C_Sleipnir_and_Helhound_by_Fr%C3%B8lich.jpg

Fíjate en lo que falta. En ninguno de los dos poemas Loki dispara, engaña a Frigg ni guía la mano de nadie: el que mata es Höðr. Loki solo presume, en otro poema, de ser el responsable de que Frigg no vuelva a ver a su hijo cabalgar hasta casa [5]. El lingüista Anatoly Liberman cree que el relato de Snorri junta dos tradiciones que al principio eran alternativas, una en la que el asesino era Loki y otra en la que era Höðr [6]. El ciego guiado por el embaucador sería la costura entre las dos.

¿Cómo cuenta Saxo Gramático la muerte de Balder?

Hacia 1200, el clérigo danés Saxo escribió en latín la Gesta Danorum, una historia de Dinamarca que en sus primeros libros mezcla reyes legendarios con dioses convertidos en personajes humanos. Su Balderus es hijo de Odín, pero se comporta como el villano de la historia. Ve bañarse a Nanna, hija del rey Gevarus, se enamora de ella sin remedio y decide matar a Hotherus, el héroe que la pretende [2].

Unas doncellas de los bosques le advierten a Hotherus que Balderus es un semidiós y que su cuerpo resiste el acero. Solo una espada puede herirlo, y la guarda el sátiro Mimingus en una tierra helada [2]. Siguen guerras en las que pelean de parte de Balderus el propio Odín y Thor. Hotherus llega a descubrir que tres doncellas alimentan a su rival con un guiso reforzado con veneno de serpiente, y al final lo encuentra en el campo de batalla y le clava la espada en el costado. Balderus sueña que Proserpina, la reina de los muertos, lo abrazará al día siguiente. Tres días después de la herida está muerto [2]. Odín tiene con Rinda un hijo, Bous, que crecerá para vengarlo.

No hay muérdago ni juramentos, tampoco lágrimas. Lo que sí coincide con los poemas islandeses es el esqueleto: Balder, Höðr, Nanna, un arma especial y un hijo engendrado solo para la venganza. Esa coincidencia de fondo dice más que las diferencias de superficie. Por muy distinto que lo cuenten, en Dinamarca y en Islandia la muerte de Balder exige un vengador que todavía no ha nacido.

¿Era Balder un dios que muere y resucita?

La historia no acaba del todo en el reino de Hel. La Völuspá cuenta que, después del apocalipsis vikingo, una tierra nueva sale verde del mar, los campos dan fruto sin sembrar y Balder vuelve, y vive en paz junto a Höðr, su asesino [5]. El mismo dios cuya muerte abre el camino al Ragnarök es el que inaugura el mundo que viene después, una simetría que recorre buena parte de los mitos vikingos.

A principios del siglo XX, James George Frazer le dedicó a Balder la última parte de La rama dorada. Lo leyó como el espíritu del roble, con el muérdago como su alma escondida, y lo sumó a la galería de dioses que mueren que ya había recorrido con Adonis, dios de la belleza, o que el dios Osiris, divinidades que mueren y vuelven con el ciclo de la vegetación [7]. La comparación tiene su atractivo, porque los tres son jóvenes, hermosos y llorados, pero Balder no vuelve cada primavera. Vuelve una sola vez, cuando el mundo viejo ya se ha quemado.

Desde el siglo XIX hay además quien ve en el Balder de Snorri un eco de Cristo, el inocente sin mancha cuya muerte llora toda la creación, y la discusión sobre cuánto debe el relato al cristianismo de Islandia sigue abierta [3]. Lo que no se discute es que Snorri escribía para cristianos, dos siglos después de la conversión, sobre unos dioses en los que ya no creía nadie.

Creo que el mito de Balder se queda con nosotros por algo más sencillo que cualquiera de esas teorías. Frigg hace lo que haría cualquier madre con poder suficiente: intenta blindar a su hijo cosa por cosa, y aun así falla en algo pequeño, en lo que parecía demasiado joven para ser peligroso. Ningún juramento cubre el mundo entero, y la historia lo sabe desde el sueño del primer párrafo. ¿Cuánta de nuestra energía se nos va en hacer esa lista, sabiendo que siempre habrá una ramita fuera?

Preguntas Frecuentes

¿Por qué se besa bajo el muérdago? ¿Tiene que ver con Balder?

Las fuentes nórdicas no dicen nada de besos. La historia de que las lágrimas de Frigg se convirtieron en las bayas blancas y de que la diosa, feliz por recuperar a su hijo, bendijo a quien se besara bajo la planta no aparece en las Eddas ni en Saxo, y en ellas Balder nunca vuelve antes del Ragnarök.

¿Es el Baldur de God of War el mismo Balder?

Está inspirado en él. En el videojuego de 2018, Baldur es el antagonista, hijo de Freya, y un hechizo de su madre lo hace invulnerable pero incapaz de sentir nada; el muérdago rompe el encantamiento. En las fuentes medievales su madre es Frigg y no se le conoce esa crueldad.

¿Quién mató a Balder, Loki o Höðr?

Depende de la fuente. En los poemas de la Edda y en Saxo lo mata Höðr; en la versión de Snorri, Höðr dispara la rama, pero quien la consigue y le guía la mano es Loki, y por eso los dioses lo castigan.


Fuentes y referencias bibliográficas

  1. Snorri Sturluson. Edda menor. Lerate L, traductor. Madrid: Alianza; 1984.
  2. Saxo Grammaticus. The Danish History, Books I-IX. Elton O, traductor. Londres: David Nutt; 1894. Libro III [citado 2026 Oct 31].
  3. Lindow J. Murder and Vengeance among the Gods: Baldr in Scandinavian Mythology. Helsinki: Suomalainen Tiedeakatemia; 1997. (FF Communications; 262).
  4. Page RI. Mitos nórdicos. Madrid: Akal; 1992.
  5. Edda mayor. Lerate L, traductor. Madrid: Alianza; 1986.
  6. Liberman A. Some Controversial Aspects of the Myth of Baldr. Alvíssmál. 2004;11:17-54.
  7. Frazer JG. La rama dorada: magia y religión. México: Fondo de Cultura Económica; 1944.
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