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# El rapto de Perséfone: la historia completa y por qué el poema casi no habla del rapto
- URL: https://mitosymas.com/rapto-de-persefone-himno-homerico-demeter/
- Published: 2026-09-30T22:00:00.000Z
- Updated: 2026-09-30T21:59:59.000Z
- Description: Ni seis semillas ni seis meses de invierno. El poema más antiguo que cuenta el rapto de Perséfone le dedica cuarenta versos; el resto es para una madre que, cuando nada le devuelve a su hija, para el mundo.
- Author: David García
- Tags: Mitología Griega, Dioses, Blog

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Del **rapto de Perséfone** casi todo el mundo se sabe el resumen: una muchacha coge flores, la tierra se abre, el dios de los muertos se la lleva en un carro, allá abajo come seis semillas de granada y por eso tenemos seis meses de invierno. Es una historia redonda, de las que caben en un libro de texto. El problema es que el poema más antiguo que la cuenta no dice eso.

Ese poema es el **Himno homérico a Deméter**, compuesto hace unos veintiséis siglos, y al rapto propiamente dicho le dedica unos cuarenta versos de casi quinientos \[1\]. Todo lo demás es para la que se queda arriba. Una diosa que recorre el mundo con una antorcha en cada mano, que se disfraza de anciana, que mete a un bebé ajeno en el fuego y que, cuando nada de eso le devuelve a su hija, deja a la humanidad entera sin comer. Aquí va la historia completa, tal como la cuenta el himno, con los dos datos del resumen corregidos y con la pregunta que el poema se hace de verdad: qué haces con una pérdida que no se puede deshacer del todo.

## ¿Qué cuenta de verdad el Himno homérico a Deméter?

Los **himnos homéricos** no son de Homero. Son poemas en el mismo verso y la misma lengua que la *Ilíada* y la *Odisea*, compuestos por poetas anónimos para honrar a un dios concreto, y los más largos funcionan como pequeñas epopeyas sobre cómo un dios consiguió su lugar en el mundo \[1\]. El de Deméter es el más estudiado de todos porque, además de un relato, es el mito de fundación de un culto real: el de Eleusis, un pueblo a unos veinte kilómetros de Atenas \[2\].

Robert Parker, uno de los grandes historiadores de la religión griega, defendió que estos himnos largos merecen un lugar de honor precisamente por eso, porque enseñan cómo imaginaban los griegos las relaciones entre los dioses y los hombres cuando no había una batalla de por medio \[3\]. Y en este, la relación que el poeta pone en el centro no es la de un dios que rapta a una muchacha. Es la de una madre con el resto del universo.

## El rapto de Perséfone en el prado de Nisa: un narciso que era un cebo

El poema empieza en un prado, en la **llanura de Nisa**. Perséfone coge flores con las hijas del Océano: rosas, azafrán, violetas, lirios, jacintos. Es una de esas escenas en las que parece que no pasa nada, y el poeta la estropea a propósito muy pronto. En el tercer verso, antes de que nadie arranque una sola flor, ya ha dicho quién está detrás: a la muchacha «se la llevó Hades, y se la dio Zeus» \[2\].

No hay misterio que resolver ni culpable que descubrir. Es un **matrimonio pactado** entre dos hermanos, el rey del cielo y el rey de los muertos, y ni a la novia ni a la madre de la novia les ha preguntado nadie. Todo lo que viene después, el hambre y el trato final incluidos, es la respuesta de esas dos mujeres a un acuerdo que se firmó sin ellas.

En mitad del prado hay una flor que ayer no estaba: un **narciso** de cien cabezas brotando de una sola raíz, con un perfume tal que, según el himno, se ríen de gusto el cielo, la tierra y el mar. La ha hecho brotar la Tierra por encargo de Zeus, y el poeta usa para describirla una palabra muy poco poética, la que se usaba para el anzuelo o la trampa: un cebo \[1\]. Perséfone alarga las dos manos para cogerla, el suelo se abre, y de la grieta sale un carro de oro tirado por caballos inmortales.

## ¿Quién ayudó a Hades a raptar a Perséfone?

Hades la agarra, la sube al carro y ella grita. Grita llamando a su padre, «el más alto y el mejor de los dioses», que es justamente quien ha plantado la flor. Nadie la oye, o casi nadie, porque la oyen dos. **Hécate**, desde el fondo de su cueva, y **Helios**, el sol, que lo ve todo desde arriba porque ese es su oficio. Zeus, mientras tanto, está lejos, sentado en un templo lleno de gente que le reza, recibiendo ofrendas \[2\].

Hay un detalle que a mí me parece el más triste de todo el principio del poema. El poeta cuenta que mientras Perséfone siguió viendo la tierra, el cielo estrellado y el mar, todavía tuvo esperanza de volver a ver a su madre. Mientras hubo luz. Luego el carro baja, las montañas devuelven el eco de su voz, y ese eco es lo único que le llega a Deméter.

Conviene decir algo del raptor, porque el que sale en este poema no se parece al del cine. Ni cuernos ni llamas figuran entre los [atributos de Hades](https://mitosymas.com/hades-dios-malinterpretado-diablo-griego-inframundo/): aquí es un rey sobrio que solo habla una vez, y lo hace con cortesía. Lo que el himno deja claro es que la idea no fue suya, o no solo suya. El que la entrega es el padre.

## Nueve días con una antorcha en cada mano

A Deméter el dolor le entra como una punzada. Se arranca el velo, se echa encima un manto oscuro y sale, dice el himno, «como un pájaro sobre la tierra firme y sobre el mar». Pregunta a todo el que encuentra y nadie quiere decirle la verdad, ni los dioses ni los hombres, y ni siquiera las aves le traen un mensaje del que fiarse \[1\]. Nueve días recorre el mundo con una **antorcha** encendida en cada mano, sin probar la ambrosía ni el néctar y sin lavarse, una diosa que no come ni se lava y no apaga la luz ni de día.

Al décimo amanecer se le acerca Hécate, también con una antorcha, y le dice lo poco que sabe: oyó la voz, no vio quién era. Las dos van hasta el carro del sol, y Deméter le pide a Helios la verdad con una de las frases más desnudas del poema: si alguna vez te he alegrado con una palabra o con un gesto, dímelo. Helios se lo cuenta todo, que el responsable es Zeus y que se la ha dado a su propio hermano por esposa. Y acto seguido le ofrece el que probablemente sea el peor pésame de la literatura griega: que deje de llorar, que Hades no es mal yerno para ella, que es de buena familia y que en el reparto del mundo le tocó nada menos que un tercio \[2\].

La [madre de Perséfone](https://mitosymas.com/demeter-y-el-origen-de-las-estaciones-el-dolor-de-una-madre-que-paralizo-al-mundo/) que conoce casi todo el mundo, la de la versión breve del mito, llora y hace llegar el invierno. La del himno hace algo más raro, porque en ese momento acaba de enterarse de que su hija no está perdida. Está entregada, con el visto bueno de su padre, y medio Olimpo lo sabía mientras ella daba vueltas con las antorchas. El poema dice que el dolor se le volvió «más terrible y más salvaje», y lo que hace a continuación no lo había previsto nadie.

## Deméter en Eleusis: la anciana Doso y el niño en el fuego

No sube a protestar ni monta una escena delante de los dioses; lo que hace es borrarse. Deja el Olimpo, se deforma el cuerpo hasta parecer una anciana a la que nadie miraría dos veces y baja a las ciudades de los hombres. Acaba en **Eleusis**, sentada a la sombra de un olivo junto a un pozo que llaman el Pozo de las Doncellas, y allí la encuentran las cuatro hijas del rey Celeo, que vienen a por agua con sus cántaros de bronce \[1\].

![Una anciana envuelta en un manto pardo sentada junto a un pozo de piedra a la sombra de un olivo, con casas blancas y colinas al fondo](https://storage.ghost.io/c/6f/d6/6fd6e5bc-07a1-44bc-b996-484686cc9265/content/images/2026/09/interior-doso-pozo-eleusis.jpg)

Junto a la entrada del santuario de Eleusis todavía se ve un pozo antiguo, el Calícoro, que muchos visitantes y algunos arqueólogos han querido identificar con el de este pasaje. Ilustración IA generada para Mitos y Más.

Cuando las muchachas le preguntan quién es, Deméter miente, y la mentira que elige merece que nos detengamos. Dice que se llama **Doso**, que viene de Creta, que unos piratas la raptaron y la trajeron por mar contra su voluntad, y que se escapó mientras ellos cenaban en la playa para que no la vendieran. La diosa a la que le acaban de robar una hija se inventa un pasado en el que la robada es ella \[2\]. Pide trabajo: cuidar de un recién nacido, llevar una casa, lo que haya.

En el palacio hay justo eso, un bebé, **Demofonte**, el hijo que la reina Metanira tuvo tarde, cuando ya no lo esperaba. Deméter entra, rechaza el asiento que le ofrecen y se queda de pie, callada, con el velo delante de la cara, hasta que una criada llamada **Yambe** se pone a soltar bromas que el poema no reproduce pero que, por lo que deja caer, no debían de ser muy finas. La diosa sonríe, luego se ríe, por primera vez desde el prado. Después rechaza el vino y pide otra cosa: agua con harina de cebada y poleo, una mezcla que los griegos llamaban **ciceón** \[1\]. Parece un detalle de cocina, y durante los mil años siguientes miles de personas ayunarán y beberán esa misma mezcla en ese mismo pueblo para repetir su gesto.

Con el niño llega la escena que para mí es la mejor del poema y quizá la menos comentada. Demofonte crece como no crece ningún niño: no mama ni come nada, y aun así cada semana está más grande. De día, la niñera lo frota con ambrosía. De noche, cuando la casa duerme, lo mete entero en el fuego del hogar, como quien entierra un tizón entre las brasas, para quemarle poco a poco lo que tiene de mortal \[2\]. Una madre a la que le han quitado una hija ha encontrado en una casa ajena a un niño que no es suyo y ha decidido fabricarse uno que no se pueda morir y que nadie se pueda llevar bajo tierra.

El paralelo más cercano está en Egipto. Plutarco cuenta que Isis, buscando el cuerpo de Osiris, llegó a Biblos, entró como nodriza en el palacio de la reina y por las noches ponía al hijo de esta en el fuego para quemarle la mortalidad, hasta que la madre lo vio y gritó \[4\]. Quien conozca [la historia de la diosa Isis](https://mitosymas.com/isis-diosa-egipcia-magia-nombre-secreto-ra-culto-romano/) reconocerá el gesto: dos diosas en duelo cuidando del hijo de otra, y en los dos casos es el grito de una madre humana lo que rompe el hechizo.

Porque eso es lo que pasa en Eleusis. Una noche Metanira no puede dormir, se asoma, ve a su hijo entre las brasas y grita. Deméter lo saca del fuego, lo deja en el suelo y se descubre: crece, se le cae la vejez como un manto, la casa se llena de perfume y de una luz de relámpago. Llama a los humanos ignorantes, incapaces de ver venir lo bueno y lo malo, jura por la laguna Estigia que habría hecho al niño inmortal y ordena que el pueblo le construya un templo \[1\].

## El año más terrible: la huelga de Deméter

Le construyen el templo, claro. Deméter entra, se sienta dentro, sola y lejos de todos los dioses, y deja de hacer su trabajo. El himno lo llama el año más terrible que ha conocido la humanidad (si nos fiamos de las traducciones más literales, el más perro) \[2\]. La tierra no devuelve la semilla, los bueyes arrastran los arados en balde y la cebada blanca cae en los surcos y ahí se queda.

![Dos bueyes uncidos a un yugo de madera arrastran un arado por un campo seco y gris, sin una sola planta verde](https://storage.ghost.io/c/6f/d6/6fd6e5bc-07a1-44bc-b996-484686cc9265/content/images/2026/09/interior-ano-terrible-bueyes.jpg)

El castigo de Deméter no necesita rayos: le basta con que la semilla no brote. Para un público que vivía del cereal, una cosecha perdida era una amenaza más concreta que cualquier monstruo. Ilustración IA generada para Mitos y Más.

Lo interesante es cómo reacciona Zeus, porque el poema es muy franco sobre lo que le preocupa. Si los humanos se mueren de hambre, se acaban los sacrificios, y sin sacrificios los dioses del Olimpo se quedan sin honores y sin regalos. A Zeus no lo mueve la pena de una madre. Lo mueve que se le vacía la despensa. Deméter ha montado, hasta donde sé, la primera **huelga** de la literatura, y se la ha montado al único patrón que no podía despedirla.

Primero le manda a Iris, la mensajera de alas doradas, y Deméter ni se mueve. Después Zeus hace algo que no aparece en ningún otro mito griego: manda a todos los dioses, uno detrás de otro, a desfilar por Eleusis con regalos y con una oferta abierta, los honores que ella elija. A todos les contesta lo mismo, que no pisará el Olimpo ni dejará salir un fruto de la tierra hasta ver a su hija con sus propios ojos \[1\].

Hay otra diosa que dejó el mundo a oscuras encerrándose donde nadie podía sacarla. En Japón, [Amaterasu, la diosa del sol](https://mitosymas.com/amaterasu-mito-cueva-diosa-sol-japonesa/), se metió en una cueva ofendida por su hermano, y solo salió cuando otra diosa bailó de forma tan descarada que los dioses reunidos estallaron en carcajadas. Una risa grosera desbloquea a una diosa encerrada, en Eleusis y en el cielo japonés, con miles de kilómetros y ningún contacto de por medio.

## ¿Cuántas semillas de granada comió Perséfone?

Zeus cede y llama a **Hermes**, el dios que sabe el camino de ida y vuelta al reino de los muertos. Hermes encuentra a Hades en su palacio y, a su lado, a Perséfone, a la que el poema describe en media línea: reacia y consumida de añoranza por su madre. Es todo lo que el himno cuenta de su vida allá abajo \[1\]. Hermes da el recado, y Hades sonríe; las traducciones más literales dicen que sonrió con las cejas, que es una manera estupenda de describir a alguien que ya se esperaba la noticia.

Es la única vez que Hades habla en todo el poema. Le dice que se vaya con su madre sin hundirse más de la cuenta, que no será mal marido, que es hermano de su padre, y que mientras esté abajo reinará sobre todo lo que vive y se mueve, con los mayores honores entre los inmortales \[2\]. Arriba, Perséfone es ante todo la hija de Deméter, tanto que en el culto la llamarán **Core**, «la muchacha». Abajo le ofrecen un reino. No es una declaración de amor, ni el poema pretende que lo sea, pero tampoco es el discurso de un monstruo.

Perséfone salta de alegría, y mientras se prepara, él le da a comer a escondidas una **semilla de granada** dulce como la miel. Una. Luego la sube al carro de oro, Hermes coge las riendas, y ni el mar ni las cumbres los frenan hasta el templo de Eleusis, donde Deméter echa a correr hacia su hija «como una ménade monte abajo».

![Una mujer alta con manto azul oscuro abraza con los ojos cerrados a una muchacha de túnica azafrán sobre un paisaje seco y sin vegetación](https://storage.ghost.io/c/6f/d6/6fd6e5bc-07a1-44bc-b996-484686cc9265/content/images/2026/09/interior-abrazo-demeter-persefone.jpg)

En el vídeo, ninguna lámina lleva verde desde el año del hambre hasta el trato: este abrazo ocurre todavía sobre tierra pelada, porque el mundo solo florece cuando Deméter acepta. Ilustración IA generada para Mitos y Más.

En mitad del abrazo, a Deméter se le hiela algo por dentro, se separa lo justo para mirar a su hija a la cara y le hace la pregunta de la que depende todo: ¿no habrás comido nada allá abajo? Si no has probado nada, te quedas conmigo para siempre; si has comido, volverás a bajar y pasarás allí una parte de cada año. Perséfone se lo cuenta todo de un tirón, el prado, los nombres de sus amigas una por una, el narciso, la grieta y la semilla. Y en su versión hay un cambio llamativo: el narrador había dicho que Hades se la dio a escondidas, y ella dice que se la metió en la boca y la obligó a comerla a la fuerza \[2\]. El poema deja las dos versiones una al lado de la otra y no elige. Yo tampoco sé cuál creerme, y sospecho que esa es la gracia.

El trato lo trae **Rea**, madre de Zeus, de Hades y de Deméter, es decir, la abuela. Perséfone pasará un tercio del año bajo tierra y los otros dos arriba, con su madre y con los dioses \[1\]. Un tercio, no la mitad. Los **seis meses** vienen de Ovidio, que escribió unos seiscientos años después, igual que las siete semillas de sus *Metamorfosis*. Las seis del resumen escolar no las he encontrado en ningún autor antiguo, o al menos en ninguno de los que han aparecido preparando este artículo. Y fíjate en quién cierra el acuerdo: lo abrieron dos hermanos sin contar con nadie, y lo cierran una abuela, una madre y una hija.

El reparto del año bajo tierra tiene un pariente muy antiguo en Mesopotamia. Al final del [descenso de Inanna al inframundo](https://mitosymas.com/inanna-y-el-descenso-a-la-sombra-el-mito-sumerio-que-revela-el-poder-de-la-transformacion-interior/), alguien tiene que ocupar su lugar entre los muertos, y la solución es partir la condena: su esposo Dumuzi pasará allí medio año y su hermana la otra mitad. En los dos mitos a la muerte se la paga por turnos.

## El manuscrito del establo de Moscú

Todo lo que acabas de leer estuvo a punto de no llegar. El Himno a Deméter se conserva en un solo manuscrito en el mundo, un códice copiado a mano en el siglo XV, y durante siglos nadie en Occidente supo que existía. En 1777 un filólogo alemán que daba clases en Moscú, **Christian Friedrich Matthaei**, dijo haberlo encontrado en un establo, tirado entre gallinas y cerdos. Hay quien sospecha que en realidad lo sacó sin permiso de una biblioteca eclesiástica y se inventó lo de los animales para no dar explicaciones. El códice acabó en Leiden, en Holanda, donde sigue hoy con la signatura BPG 33 H \[5\].

![Página manuscrita en griego del códice de Leiden BPG 33 H con los versos 187 a 236 del Himno homérico a Deméter](https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/be/Leiden_BPG_33_H_fol_33r_-_Homeric_Hymn_to_Demeter_187-236.jpg)

Folio 33 recto del códice de Leiden, con los versos 187 a 236: la llegada de Deméter al palacio de Celeo, Yambe y el ciceón. La hoja que se rompió está unas páginas más adelante. Imagen vía Wikimedia Commons. Archivo: `https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/be/Leiden_BPG_33_H_fol_33r_-_Homeric_Hymn_to_Demeter_187-236.jpg`

A ese códice le falta un trozo. Una de sus hojas perdió casi un tercio, y el daño cae justo sobre el abrazo y lo que viene después; el filólogo Oliver Thomas volvió a examinar esa página dañada en 2015 para fijar qué letras se leen todavía y cuáles hay que reconstruir \[5\]. La escena más importante del poema es la que llegó rota, y lo que leemos hoy es en parte lo que quedó y en parte lo que los editores han podido suplir.

## ¿Es el rapto de Perséfone el origen del invierno?

Damos por hecho que la ausencia de Perséfone es el invierno, y puede ser, pero el himno no lo dice. Dice solo que vuelve cuando la tierra florece en primavera. El historiador sueco **Martin P. Nilsson** propuso otra lectura que conviene conocer, porque en Grecia el trigo se siembra en otoño y se siega a finales de primavera, y los meses muertos del campo son los del verano, secos y abrasados, cuando el grano espera la siembra guardado en grandes tinajas bajo tierra. Según esa lectura, la muchacha que baja al reino de Plutón, el dios de la riqueza, es la semilla almacenada, y la que vuelve es la que se siembra \[6\]. No está demostrado, aunque tampoco lo está la versión del invierno.

## Los misterios de Eleusis y la espiga de trigo

El himno termina con Deméter cumpliendo su palabra: antes de volver al Olimpo enseña sus ritos a los príncipes de Eleusis, ritos que no se pueden indagar ni contar, y cierra con una promesa. Dichoso el que los ha visto; el que no, no tendrá la misma suerte cuando esté muerto, abajo en la oscuridad \[7\]. Eran los **misterios de Eleusis**, y duraron más de mil años.

Cada otoño miles de personas salían de Atenas y caminaban hasta Eleusis. Ayunaban como ella y llevaban antorchas como ella; al cruzar un puente, un grupo apostado allí les gritaba groserías como Yambe; bebían el ciceón y, de noche, entraban en una sala enorme a oscuras, el Telesterion, y veían algo, no sabemos qué \[8\]. Se iniciaron allí emperadores como Augusto, Adriano y Marco Aurelio, y Cicerón escribió que Atenas no había dado al mundo nada mejor, porque en esos misterios se aprendía a vivir con alegría y a morir con mejor esperanza. Revelar lo que pasaba dentro se castigaba con la muerte, y en mil años nadie lo contó.

![Un sacerdote con corona de hojas y túnica blanca alza con las dos manos una espiga de trigo bajo un haz de luz, ante una multitud en una sala oscura](https://storage.ghost.io/c/6f/d6/6fd6e5bc-07a1-44bc-b996-484686cc9265/content/images/2026/09/interior-espiga-misterios-eleusis.jpg)

La única pista sobre lo que se enseñaba al final la dejó un enemigo del culto, y por eso los historiadores la leen con cautela: quien quería ridiculizar los misterios tenía motivos para reducirlos a una espiga. Ilustración IA generada para Mitos y Más.

Lo único que tenemos es el testimonio de **Hipólito de Roma**, un autor cristiano del siglo III, enemigo declarado de todo aquello, que asegura que el gran secreto, lo que se mostraba al final en medio del silencio, era una espiga de trigo recién segada \[8\]. El emperador Teodosio cerró el santuario a finales del siglo IV, y pocos años después pasaron por allí los godos de Alarico y no dejaron gran cosa en pie.

A mí me costó entender por qué una espiga podía consolar a nadie de la muerte, hasta que volví al final del poema. Deméter prueba tres cosas con su pérdida. Busca a su hija por todo el mundo, y no sirve. Intenta sustituirla por un niño que no pueda morir, y se lo estropean. Para el mundo hasta que se la devuelven, y funciona a medias, por culpa de una semilla del tamaño de una lenteja. Lo que hace al final, cuando ya no queda nada que rascar, es lo más difícil de todo: deja que vuelva a crecer el trigo, sabiendo en qué época del año se lo van a segar y en qué época su hija va a volver a bajar, este año y el siguiente y todos. La terapeuta Pauline Boss llamó **pérdida ambigua** a la de alguien que no está del todo ido ni del todo presente, y describió lo mucho que cuesta aprender a vivir sin que ese duelo llegue nunca a cerrarse \[9\]. Lo conoce cualquier padre con un calendario de custodia pegado en la nevera, que sabe desde septiembre qué domingo se van los niños. El rapto de Perséfone no termina con la hija en casa, termina con una madre que conoce la fecha y aun así hace salir las espigas. Puede que eso fuera lo que se enseñaba en aquella sala a oscuras.

La muchacha del prado, por cierto, no vuelve a aparecer en la mitología griega. La que aparece a partir de aquí es otra, una reina a la que Homero llama la Terrible, cuyo nombre los griegos evitaban decir en voz alta y ante la que tuvieron que presentarse el protagonista del [mito de Orfeo y Eurídice](https://mitosymas.com/mito-orfeo-euridice-precio-mirar-atras/), con su lira, y una mortal que venía a pedirle una cajita con un poco de su belleza, como cuenta [el mito de Psique](https://mitosymas.com/psique-mortal-gano-inmortalidad-eros-amor-mitologia-griega/). A esa reina hay que mirarla aparte.

## Preguntas frecuentes

### ¿Perséfone se enamoró de Hades?

El Himno homérico a Deméter no lo dice: la describe reacia y con añoranza de su madre, y solo muestra alegría cuando le anuncian que puede volver. La lectura romántica es moderna, de novelas, cómics y musicales del siglo XXI.

### ¿Por qué a Perséfone la llamaban Core?

Core significa «la muchacha» en griego. En el culto de Eleusis, Deméter y su hija eran «las dos diosas» y a la hija se la invocaba así, más como hija que por su nombre, que además se evitaba pronunciar.

### ¿Qué es el ciceón?

Una bebida de agua, harina de cebada y poleo. En el himno es lo primero que acepta Deméter tras la pérdida de su hija, y los iniciados de Eleusis la bebían después de ayunar para repetir su gesto.

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## Fuentes y referencias bibliográficas

1. Foley HP, editora. [*The Homeric Hymn to Demeter: Translation, Commentary, and Interpretive Essays*](https://press.princeton.edu/books/paperback/9780691014791/the-homeric-hymn-to-demeter?ref=mitosymas.com). Princeton: Princeton University Press; 1994.
2. Bernabé Pajares A, traductor. *Himnos homéricos. La «Batracomiomaquia»*. Madrid: Gredos; 1978\. (Biblioteca Clásica Gredos; 8).
3. Parker R. [The Hymn to Demeter and the Homeric Hymns](https://doi.org/10.1017/S0017383500022932?ref=mitosymas.com). Greece Rome. 1991;38(1):1-17.
4. Plutarco. Isis y Osiris. En: *Obras morales y de costumbres (Moralia) VI*. Pordomingo Pardo F, Fernández Delgado JA, traductores. Madrid: Gredos; 1995.
5. Thomas O. [Manuscript Readings in the Homeric Hymn to Demeter 389-479](https://doi.org/10.1163/1568525X-12341719?ref=mitosymas.com). Mnemosyne. 2015;68(3):465-469.
6. Nilsson MP. [*Greek Popular Religion*](https://sacred-texts.com/book/greek-popular-religion/read/the-religion-of-eleusis?ref=mitosymas.com). New York: Columbia University Press; 1940.
7. [Homeric Hymn 2 to Demeter](https://www.theoi.com/Text/HomericHymns1.html?ref=mitosymas.com). Evelyn-White HG, traductor. Theoi Classical Texts Library. 2017 \[citado 2026 Sep 30\].
8. Mylonas GE. *Eleusis and the Eleusinian Mysteries*. Princeton: Princeton University Press; 1961.
9. Boss P. *Ambiguous Loss: Learning to Live with Unresolved Grief*. Cambridge (MA): Harvard University Press; 1999.