David García
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¿Qué es un mito?

¿Qué es un mito?

No hay una definición de qué es un mito satisfactoria, ya que los mitos tienen muchos propósitos diferentes.
Todos los mitos son relatos de una naturaleza especial no son historias realistas, de personas que hacen cosas ordinarias en un mundo corriente.

Fenix renaciendo de las llamas. El mito del Fénix está presente en numerosas culturas de todo el mundo en el antiguo Egipto, lo llamaban Benu y se asociaba con la idea de la vida después de la muerte.

Por el contrario, tienden a versar sobre personajes extraordinarios en un mundo que no se corresponde con nuestra realidad cotidiana, un mundo qué en ocasiones está repleto de magia y en otras, de dioses y diosas, dónde la tierra está viva y los animales hablan.

La mayor parte de los mitos se sitúan en un tiempo que no puede medirse con el reloj, o es anterior al tiempo tal y como lo entendemos hoy, un tiempo donde el sufrimiento y el placer extremo pueden perdurar una eternidad.

Son cuentos de hadas que suelen comenzar con un "Erase una vez”, salvo que, en lugar de tener un final feliz, muchos acaban en tragedia.
Los mitos son significativos para la cultura a las que pertenecen y su valor trasciende al paso del tiempo y las fronteras culturales. Calan en todas las culturas, se toman prestados, vuelven a contarse y renacer nuevas versiones.
Son las historias de los origines culturales, de cómo la vida y la mentalidad de los pueblos adquiere forma.

Funciones de los mitos

Algunos mitos plantean y ofrecen respuestas a incógnitas que intrigaban a los seres humanos primitivos: ¿cómo empezó la vida? ¿cómo empezaron a existir los seres humanos? ¿qué ocurre tras la muerte? ¿hay dioses y diosas y, en tal caso, qué aspecto tienes y cómo deben comportarse los seres humanos con ellos?

Estás preguntas no pueden responderse desde un plano puramente racional, incluso los más connotados filósofos han recurrido en algunos momentos al lenguaje del mito para tratar tales cuestiones.

Por tanto, incluso el amante del mito es, en cierto modo, filosófo, pues el mito se compone de maravillas.
Aristóteles

Los autores de la mayor parte de los mitos son anónimos, pues muchas historias se remontan a épocas previas a la invención de la escritura y es casi imposible rastrear sus orígenes hasta su artífice original.

En tiempos anteriores a la expansión de la alfabetización y la imprenta, tales historias se contaban en infinidad de ocasiones. Algunas culturas valoraban las palabras exactas de sus mitos cómo textos sagrados otorgados por los dioses y procuraban transmitirlos de forma idéntica a como los recibían, es por eso que existían "contadores de mitos” que mediante un extenuante programa de formación por el que se entrenaban en la memorización literal.

The Story Teller de Ludwig Knaus

Otras culturas gustaban de variar los elementos de la historia cada vez que se explicaban, con leves diferencias; la audiencia disfrutaba de las variaciones y encontraba placer en conocer diferentes versiones de un cuento tradicional.
Difícilmente existe, por ejemplo, una única versión válida de los mitos griegos, romanos o artúricos.
Con la construcción de la imprenta, los mitos se recopilaron y plasmaron en un medio sólido. Estos contribuyeron a consolidar una única versión de los mitos y a ir olvidando sus infinitas variedades orales.

Un propósito de los mitos era explicar lo inexplicable. Desde el principio de la existencia de la humanidad, los mitos han funcionado como racionalizaciones de los misterios fundamentales de la vida, preguntas como: ¿Quién hizo el mundo? ¿Cómo terminará? ¿De dónde venimos? ¿Quién fue el primer humano? ¿Qué pasa cuando morimos? ¿Por qué viaja el sol a través del cielo cada día? ¿Por qué la luna se desvanece? ¿Por qué tenemos ciclos agrícolas anuales y cambios estacionales? ¿Quién controla nuestro mundo y cómo podemos influir en ellos para que nuestra vida sea más fácil?

Una necesidad universal

A falta de información científica de cualquier tipo, las sociedades de antaño en todo el mundo idearon mitos de la creación, mitos de resurrección y sistemas complejos de seres sobrenaturales, cada uno con poderes específicos e historias sobre sus acciones.

Puesto que las personas a menudo estaban aisladas entre sí, la mayoría de los mitos evolucionaron independientemente, pero los diversos mitos son sorprendentemente similares, en particular los mitos de la creación.

Así que la necesidad del mito es una necesidad universal. Con el paso del tiempo, una versión de un mito se convertiría en la norma aceptada que se transmitía a las generaciones futuras, primero a través de la narración de historias y luego, mucho más tarde, plasmada por escrito.
Inevitablemente, los mitos se convirtieron en parte de los sistemas religiosos, y se integraron en rituales y ceremonias, que incluían música, danza y magia.

Otra función del mito es justificar un sistema social existente y dar cuenta de sus ritos y costumbres. Una regla constante de la mitología es que lo que sucede entre los dioses refleja eventos en la tierra.
De esta manera, eventos como invasiones y cambios sociales radicales se incorporaron a los mitos. Algunos mitos, especialmente los de la época grecorromana y medieval, también sirven para ilustrar los principios morales, frecuentemente a través de hazañas heroicas realizadas por los mortales.

Historias atractivas para artistas

Las palabras no son el único medio por el que se han trasmitido los mitos. De hecho, también están presentes en obras de arte sagradas o tallados en rocas, en danzas, música y representaciones rituales.

En algunos casos, las palabras solo insinúan la totalidad de la evocación de un mito en, por ejemplo, los cánticos, percusión, la ornamentación cultural y la danza.

Muchos mitos son historias tan convincentes que los artistas han recurrido a ellos una y otra vez, reinterpretándolos desde el punto de vista de su propia experiencia e imaginación.

La representación de una artista proporciona un cuadro mental concreto de un mito o personaje mitológico, como en las imágenes del pintor de Antímenes.

Ánfora en la que se puede ver la primera misión de Heracles. Atribuida al Pintor de Antímenes. En exhibición en el Museo Arqueológico Nacional de España.

En algunos casos, como en el caso del colmillo conmemorativo de Benin, una obra de arte puede desencadenar una historia. Mientras que algunas representaciones, como en la estatua egipcia de Thoth, son dictadas en gran medida por la tradición, otras, como la pintura de Maurice Denis de Orpheus y Eurídice, son más personales.

Orfeo y Euridice de Maurice Denis

Independientemente de por qué o cómo se creó, cada imagen aporta una dimensión adicional a nuestra comprensión o interpretación de cada mito.

Las historias contadas a través de las imágenes de Isis, Teseo, los guardianes del Nilo y Santa Catalina de Alejandría, las historias de los héroes nórdicos, o los mitos africanos, por nombrar algunos, presentan una amplia gama de actos heroicos logrados a través de la magia, la inteligencia, la fuerza física y la fe devota.

Comprender los mitos

Han existido numerosas tentativas de explicar los mitos desde una perspectiva racional. Quizás algunos de los héroes de la mitología representarán el recuerdo distorsionado de los seres humanos que vivieron en un tiempo remoto.

En tal caso la explicación histórica no aclarará por qué ciertos mitos evolucionaron de modo en que lo hicieron, por qué unos personajes y no otros devinieron en figuras mitológicas.

Sin duda, algunos mitos glorifican un reino o una ciudad, otorgan autorización divina a la conquista y la colonización, pero esto no explica por qué dichos mitos pueden sobrevivir en milenios al reino o al imperio en cuestión.

El mito entraña algo poderoso que trasciende tanto a la razón como a los límites de la cultura.
Tal vez la verdad sea que todos los pueblos sienten un anhelo innato por adentrarse en los misterios de la vida, desde el origen de la conciencia hasta el fin del mundo.

Los mitos suelen ser imperecederos porque no se limitan a un solo hecho y, porque pueblan la realidad conocida con prodigios y maravillas. Porque en ellos la humanidad se relaciona con el entorno de los animales y el de los dioses.

Explorar el mito es encontrar toda una gama de creencias sobre el mundo, estoicas y pesimistas, trágicas y cómicas, pero nunca neutrales.

Algunos mitos pretenden ensalzar al embaucador; otros, al héroe; todos amplían nuestra percepción de la realidad y tienen la capacidad de evadirnos de nuestros hábitos mentales.

En un mundo en el que priman el miedo, la soledad y la alienación, los mitos pueden consolar con historias de un tiempo más heroico, más cortés; un tiempo en el qué era mucho más fácil establecer la diferencia entre lo bueno y lo malo en el corazón de los seres humanos, y en el que los animales y las personas eran la misma clase de seres vivos y en ocasiones podían hablar.

Teoría Junguiana del mito

Carl Jung habla de la verdad psicológica del mito, qué considera universal y necesario para la salud de la psique humana.

Toda la Mitología puede ser entendida como una suerte de proyección del inconsciente colectivo. Podemos ver esto más claramente cuando miramos las constelaciones estelares, aquellas originalmente formas caóticas fueron organizadas a través de la proyección de imágenes. Esto explica la influencia de las estrellas como aseveran los astrólogos. Esas influencias no son nada menos que percepciones inconscientes e introspectivas del Inconsciente Colectivo
-Carl Jung

Necesitamos las historias que transmiten los mitos, asegura, para encontrar sentido a la confusión de nuestra sociedad y de nuestra mente Jung creía que los mitos expresan las verdades de nuestro subconsciente, y que los dioses, las diosas y los héroes que los protagonizan encarnaban aspectos de la creatividad, inteligencia, dolor, alegría, agresividad y éxtasis.

Los monstruos de los mitos son en realidad monstruos de la mente; las tragedias y los triunfos reflejan cómo fuerzas ajenas a nuestro control nos zarandean psicológicamente.

Los seres humanos somos creadores de mitos por naturaleza, siempre curiosos, siempre viviendo de forma inconsciente los patrones del mito, si no es, este el que nos hace vivir a nosotros.

Grabado en chapa de cobre del siglo XVI de Licaon, rey de Arcadia, transformado en lobo por Zeus. Agostino de Musi.

En términos psicológicos según esta teoría, nos encontramos sujetos a un patrón mítico u otro, y nuestra libertad de elección como seres conscientes es la libertad de bailar y no la de ir dando traspiés en la historia más grande del mundo: La vida

Mitos de todo el mundo

Como demuestra la riqueza de los mitos representados en esta web, el mito y la falsedad no son sinónimos. Lo que es verdad para uno es fantasía para otro; sin embargo, no nos corresponde a ninguno de nosotros decidir que la mitología de una comunidad es más o menos válida que la de otra.

El mito es una fuerza positiva que une a muchas culturas en lugar de dividirlas.

Los mitos de todo el mundo proporcionan a las personas explicaciones, historias, modelos de conducta, entretenimiento y muchas otras cosas que les permiten dirigir sus propias acciones y comprender su propio entorno.

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