David García
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Los hijos de Nix en la mitología griega

En la mitología griega Nix era la diosa de la noche, y en conjunto con, Erebo, llevaban a término cada día. Nyx era considerada una diosa oscura, y como resultado, muchas deidades "oscuras" del panteón griego fueron consideradas sus hijos.

Nyx. Henri Fantin Latour. 1897.


Nix madre de hijos primordiales

Nix era considerada como una deidad primigenia por Hesíodo, y dos de sus hijos también fueron nombrados protógonos, siendo estos Éter y Hemera. Estas dos deidades no eran "oscuras", porque Éter era el aire, y la fuente de la luz del cielo, mientras que Hémera era la diosa griega del Día.

Cada mañana, Hémera emergía de su palacio-cueva en el Inframundo, y forzaba a Nix y Erebo a regresar a su hogar, dejando a Éter sin la oscuridad de la noche y las tinieblas, trayendo así la luz al mundo.

Otros hijos de Nix

Los hijos subsecuentes de Nix no fueron considerados como protógonos, aquí tenemos algunas de las principales deidades.

Oniros

Nix era la madre de mil hijos llamados Oniros, los dioses griegos de los sueños, que trabajaban en conjunto con Hipnos. Cada noche, los Oniros salían del Inframundo, y entraban en los pensamientos de los mortales dormidos. El tipo de sueño que provocaban dependía de que salida del Inframundo era la que usaban.

Morfeo e Iris de Pierre-Narcisse Guerin

Las Keres
Junto a los 1000 hijos, Nyx también fue madre de un grupo de 1000 hijas, las Keres. Las Keres eran las diosas de las muertes violentas y crueles; por lo tanto, Las Keres se encontraban a menudo en campos de batalla, o donde las epidemias se habían quebrantado, luchando por las almas de los difuntos. En El Escudo de Heracles son descritas como:

Las negras Fatalidades rechinando sus dientes blancos, ojos severos, fieras, sangrientas, aterradoramente se enfrentaron a los hombres agonizantes, pues estaban deseosas de beber su sangre oscura. Tan pronto como agarraban a un hombre que había caído o acababa de ser herido, una de ellas apretaba sus grandes garras en torno a él y su alma bajaba al Hades, al frío Tártaro. Y cuando había satisfecho sus corazones con sangre humana, arrojaban a ése tras ellas y se apresuraban de vuelta a la batalla y el tumulto.

Las Moiras

Las Moiras o Destinos. Eran tres hijas de Nix, Atropos, Cloto y Laquesis, y hebraban el hilo de vida de los mortales, planeando las vidas de cada uno desde la cuna hasta la tumba.

Las tres Moiras, o El triunfo de la Muerte. Tapiz flamenco, 1520 d.C. aprox., Victoria and Albert Museum, Londres.

Las Hespérides

Según Hesíodo, las hermosas Hespérides eran también hijas de Nix. Las Hespérides eran las diosas griegas de la Noche y del Atardecer, y por lo tanto estaban lógicamente vinculadas con la Noche. La belleza de estas ninfas no estaba necesariamente en armonía con la mayoría de los otros hijos de la Noche, y algunos  ecritores consideraban a estas como hijas de Atlas.

El jardín de las Hespérides de Frederic Leighton (1892).

Hipnos

Hipnos, era el dios griego del sueño. El nombre de Hipnos, por supuesto, sigue vivo hoy en día en palabras como Hipnosis, pero en la mitología griega Hipnos era considerado como compañero de su madre, llevaba descanso cada noche a los mortales, y como tal residía en una cueva en el Tártaro cerca de Nyx.

Tánatos

Hipnos tenía un hermano gemelo de nombre Tánatos, el dios griego de la muerte. Tánatos fue específicamente el dios griego de la muerte no violenta, porque la muerte violenta era el dominio de las Keres.

Tánatos apareció regularmente en la mitología griega, fue enviado para llevar a Sísifo al Inframundo, también Heracles luchó contra Tanatos para evitar que la Muerte se llevara a Alcestis.

Geras

En la mitología griega, Geras es la personificación de la vejez. Normalmente retratado como un anciano decrépito, Geras mostraba la dicotomía de la virtud de alcanzar una vejez y el dolor y la enfermedad que finalmente venían con ella.

Geras, detalle de vasija ateniense, 480 a. C.–470 a. C. aprox , Museo del Louvre

Momo

Momo era un hijo de Nix que originalmente no vivía cerca de su madre, sino que residía en el Monte Olimpo. Sin embargo, Momo era el dios griego del ridiculo y el escarnio, por lo que fue expulsado del Monte Olimpo por Zeus, después de que Momo se río de los otros dioses.

Moros

Moros era la personificación griega de la perdición, el dios que conducía al hombre a la muerte que las Erinias habían planeado para ellos.

Eris

Eris, la diosa griega de la lucha y la discordia. Eris estaba particularmente asociada con la Guerra de Troya, y en muchas versiones de la historia, Eris era de hecho la culpable de la guerra, ya que lanzó la Manzana Dorada de la Discordia en la boda de Peleo y Tetis. Esta manzana daría lugar a una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita que hizo necesario El Juicio de París.

Némesis

Némesis la diosa griega de la retribución. Era otra hija de Nyx que trabajaba con Zeus, porque Némesis se aseguraba de mantener el equilibrio en el cosmos, donde ningún hombre debía ser demasiado feliz o triste, o demasiado afortunado o desafortunado.

Ápate

Ápate era la personificación griega del Engaño y Fraude, y posiblemente el equivalente masculino de Dolos. Ápate se encontraría normalmente en compañía de los Pseudologos, los hijos de Eris, que eran los dioses de las mentiras.