David García
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Erebo el dios de la oscuridad y las tinieblas

Erebo es una deidad poco mencionada de la mitología griega. La personificación de las tinieblas, fue uno de los dioses primordiales (Protógonos) de la antigua Grecia.

Erebo o la oscuridad que envuelve al mundo. artwork by Mis-Kin‌‌

Deidad primigenia

En la mitología griega el principio del universo es confuso, en las que muchas fuentes expresan diferentes ideas sobre su formación.

La línea de tiempo más famosa, proviene de la Teogonía de Hesíodo. Esta obra determina que el universo se desarrolló a partir de una deidad primordial llamada Caos. Poco después surgieron Gaia, Tártaro y Eros. Específicamente el Caos dio origen a dos dioses primordiales, Nix y Erebo.

Erebo era por lo tanto el dios griego de las tinieblas, pero no sólo las tinieblas de la noche, sino también las tinieblas que se hallan en cuevas y grietas, así como en el inframundo. Nix se convertiría en esposa de Erebo, y la pareja daría origen a otros dos dioses primordiales Éter y Hémera.

El Papel de Erebo en la mitología griega

Muchas historias de la mitología griega tratan sobre personas que dan sentido al mundo que les rodea y, Nix, Erebo, Éter y Hémera jugaron un papel importante en esto.

Nix y Erebo trabajaban mano a mano, trayendo la oscuridad de la noche al mundo, y cada mañana Hémera dejaba a un lado a sus padres, permitiendo que la luz del día (Éter) envolviera al mundo.

Se dice que una larga lista de dioses y demonios no primordiales nacieron de Erebo y Nix, incluyendo a Caronte, Hipno y Tánatos, las Moiras y las Hespérides.

El dios no no figura como actor fundamental en ninguna historia griega aunque tanto Hesíodo como Ovidio lo mencionan. En las escasas menciones de Erebo, a menudo es usado indistintamente como Hades, el Inframundo o una región del Hades.

Si se considera una región del inframundo, Erebo se suele considerar como la primera región por la que pasan los difuntos. a veces en cambio es concebido como el lugar más profundo del inframundo, sitio que se conoce más frecuentemente como Tártaro.

Se pensaba generalmente que el dios primordial estaba presente en todas las áreas del inframundo, haciendo que este fuera un lugar oscuro.

La existencia de Erebo constituía una manera en la que los antiguos griegos explicaban por qué ocurrían los períodos de oscuridad, o por qué las áreas subterráneas eran oscuras, mientras que las de la superficie estaban iluminadas.